La evaluación y la política, elementos estratégicos de futuro para el desarrollo local

El desarrollo local muchas veces se concibe con una visión muy limitada que no responde a la realidad local, como si se tratara solo y principalmente de un asunto técnico o en dependencia de los recursos destinados y disponibles para su puesta en práctica. En este sentido partimos de la existencia de diversos modelos para el desarrollo del territorio y de su población, que a su vez, cuentan con distintos objetivos o propósitos y con diferentes metodologías y formas de actuar, derivando todo ello en un escenario donde hay diferentes políticas posibles de intervención socioeconómica sobre el territorio.
Indistintamente de la opción tomada, parece lógica la necesidad de conocer si esta es la más adecuada a un contexto concreto, si se está implementando de la forma más correcta y está dando los resultados esperados, o incluso cuáles serían los ajustes de rumbo que cabría introducir. Evaluar, por tanto, los modelos aplicados y sus actuaciones se posiciona como un elemento básico de cualquier proceso de gestión eficiente del desarrollo del territorio, siendo de gran utilidad una adecuada selección de los indicadores de gestión que nos permitan conocer con mayor exactitud su desarrollo y efectos.